Muchos tragos y poca milonga

Mi lectura, un poco de contexto.

Termino de leer el libro justo el último día de mis vacaciones, fue el momento que más pude dedicarle a su lectura. Leía en el desayuno, en la piscina mientras tomaba sol, en los tiempos de descanso cuando vuelves de excursión y te tiras a reprogramar en la cama; desde el ebook, ya me estoy acostumbrando a su uso para estas lecturas. Tiene una buena cantidad de páginas y la elección de escritura en primera persona, lo hace llevadero.
La primera parte no me resultó particularmente cautivadora. Había leído unas 16 páginas en los viajes de subte y no le encontraba relación con el título. Continué por una cuestión de paralelismo, ya que el relato empieza en la previa de navidad, y bueno, pues ya casi estamos ahí nosotros también. Es ese puente entre el momento que el autor quiere transmitir y aquel al que uno va llegando, que genera una curiosidad para seguir la lectura. Podríamos acordar, no es lo mismo leerlo en febrero que en el cono sur es pleno verano, con otras expectativas, más en plan de sosiego y estío que estrés de fin de año y parentela.

El personaje principal

Simón es un tipo que todas nos hemos cruzado alguna vez, quizás por eso enseguida se toma el lado de Lola, hasta que algo en la descripción de ella te la deja medio gris, digamos… El encuentro con ex compañeros con abruptos cambios de vida, en esta particular época del año, genera una intriga y uno comienza a suponer para donde irá el relato. Esto sucede varias veces a lo largo de la lectura. El cambio de escenarios, del norte de España a Roma, da un giro que cambia todo para el lector. Las descripciones de paisajes y sitios turísticos o emblemáticos son muy buenas, mejores que las puteadas en español, al menos para la lectura de un argentino.
Creo que la etapa de Roma podría llevarse el libro. El preludio español solo sirve para conocer al personaje, pintarlo de granuja simpático y establecer la situación con su familia y su vida en general. Nada más le agrega a la historia que se viene a contar. El romance a la italiana y las penurias de hotelería son parte obligada que le aportan color al relato. Vale la pena destacar que me tuvo en ascuas con el romance con la Argentina, estuvo muy bien contado y balanceado el misticismo de ciertos momentos que se develan después.

¿Cuándo empieza la milonga?

El giro o conexión con el tango o la milonga, es algo efímero, ella es Argentina y toca un célebre tango cuando se conocen, el resto pasa por otro lado. No sé si atribuir la elección del título a una forma de referirse a caracteres argentinos, no encontré otra referencia o asociación con el baile. El pasado de ella es el verdadero nudo, que le impide a Simón disfrutar de su nueva felicidad. De ahí, a resultar un actor de acción como un infiltrado caradura, porque no se sabe cómo convence a todos de tomar parte en una redada internacional siendo enfermero de profesión y ex novio de una jueza, quedará en la libertad literaria.

Recomendable

Como conclusión, vale la lectura, es agradable excepto los puntos ya destacados, queda a mitad de camino de novela romántica, turística y de acción, podría dejarse en aventuras. Las aventuras de Simón nos dejan como testigos de su transformación y el reconocimiento de cuando es amor y cuando no en el ejemplo de sus dos relaciones. Un dato de color es lo bien que se llevan entre “ex” todos los involucrados. Caracalla y el niño ayudan en la transformación de simpático granuja a paciente hombre de familia de Simón Blach (no negro, la h no suena, etc)